La Caída (El Viaje - Inter Chap)
La Forja II - El quiebre I
El sombrío campo estaba bañado en sangre, todos habían caído, la muerte se había adueñado de gran parte de sus amigos, solo Selene y Marina vivían en estado de inconciencia a unos cien metros de donde se encontraba. La poderosa espada que había forjado estaba hecha añicos, no resistiría una batalla mas y el que alguna vez fue su gran escudo estaba hecho trizas metros mas aya.
La furia del oscuro desconocido había sido terrible, acabo con sus amigos con solo un par de movimientos y con el y sus armas en otros tantos. Como podía ser que tanto tiempo de preparación hubieran sido para nada. Como era posible que sus poderosas armas estuvieran hechas pedazos con solo un movimiento de la espada del desconocido.
La tierra tembló y el oscuro y frío suelo comenzó a romperse, no podía ponerse en pie, si no lo hacia pronto todo sus esfuerzos por llegar junto a su hermano habrían sido en vano, si no se levantaba pronto las frías tierras de los condenados se lo tragarían.
-"Debo ponerme en pie, no puedo morir aquí, tengo que llegar junto a Thomas, el dio su vida antes por mi, y hoy tengo que retribuirle sacándolo del las tierras de Nod" - Pensaba Alex con terror, mientras la grieta se acercaba a el. No podía moverse, estaba agotado, demasiado cansado y herido para ponerse en pie.
Cuando la brecha estaba a solo cinco metros, el extraño se acerco.
-Es aquí donde termina tu viaje hijo de la luz, hoy perecerás en mis manos, en mis tierras, en las frías tierras que circundan los terrenos de Nod, ni tu, ni tu hermano volverán a ver la luz - Cuando acabo de hablar con su fría y gélida voz, rompió a reír y de una patada arrojo a Alex al foso se que se estaba formando.
Empezó a caer y la caída parecía no tener fin y a su mente llego la voz de Thomas.
-"Hermano, Alexander, no puedes caer, debes volver, no puedes dejar que el extraño de la noche te venza, debes luchar hasta el final, debes volver a empuñar tus armas hermano, debes ser tu otra vez, recuerda lo que decías cuando éramos niños, la batalla no acaba hasta que se acaba el soplo del alma, ¡NO TE RINDAS!" - Luego de escuchar esto, como pudo se puso en posición vertical y estiro con esfuerzos sus brazos y se aferro a la muralla del foso.
-"No me rendiré, no esta vez, pero si es este el final Thomas, haré que sea un final que no logren olvidar, este será el día que veas a tu hermano brillar mas que nunca, por mi sangre que así será" - Continuo trepando, mientras lo hacia las lagrimas de angustia por sus amigos corrían por su rostro, se juro enterrar bajo la luz del sol el cuerpo del asesino, cada lagrima que derramaba por el amor hacia sus compañeros se torno en luz, y la luz en esperanza, y la esperanza en un escudo. Un escudo aun más fuerte que el anterior, esperanza y fe de poder vencer, fe en recuperar de una u otra forma lo perdido. Y así con el amor por sus amigos, con su fe y su esperanza se forjo un nuevo escudo, el resplandor de este le dio las fuerzas para salir del foso y una vez arriba tomo su espada y se puso frente al extraño.
-Hoy me quitaste lo que yo mas amaba, hoy me arrebataste las estrellas que iluminaban mi camino, pero no se han perdido, están aquí en mi corazón y te juro por la marca y por el sello de la amistad que aniquilaste que caerás y te llevare al mundo que tanto odias para que mueras ante los ojos del Altísimo.
-Si eres tan valiente ven y demuéstralo...
