En Algún Lugar I (El Viaje - Inter Chap)

El tiempo apremiaba, debía salir lo antes posible de las extrañas tierras donde se encontraba. En la distancia oía los lamentos de su hermano. El terreno le era hostil, desde que puso los pies en esas tierras no recordaba haber visto nunca la luz del sol o las estrellas, la única luz provenía de la que parecía ser una eterna luna llena. La plateada luz penetraba a través de los árboles y parecía guiarlo a través del oscuro y anciano bosque. Llevaba corriendo desde no sabia cuando y sentía que no se agotaba, que sus fuerzas no menguaban. Le extrañaba no sentir hambre ni sed. Pero a pesar de todo debía correr, salir del anciano bosque y de su oscuridad, fuera donde fuera su gemelo gritaba de agonía.
En su carrera jamás vio otro ser vivo, todo era árboles y oscuridad, en ocasiones tubo la impresión de sentir algo pasar a su lado pero cuando volvía la cabeza no había nada junto a el. Hasta que un día del que parecía solo uno mas de los tantos que llevaba tratando de salir del bosque oscuro se topo con una dama hermosa, de piel blanca como la luna, de ojos y cabellos negros como la noche, con una figura que el solo recordaba de las descripciones griegas de hermosura, era perfecta en todo sentido de la palabra. Estaba semidesnuda solo cubierta con un manto oscuro que cubría sus senos y sus partes nobles. Con su penetrante y sabia mirada puesta en el, le hablo.
-Soy la dama de estas tierras, soy la condenada por el altísimo, la primera de entre las primeras, la que acogió al padre de tus padres y a todos los de tu estirpe, soy la madre de la oscuridad, aquella a la que han llamado el primer mal, mi nombre hijo de Caín, es Lilith, señora de los condenados. Ahora pequeño amigo abras de decirme tu nombre y como es que has llegado a mí reino, a las perdidas y lejanas tierras de Nod.
Su primera reacción fue desconcierto, no sabia como reaccionar ante aquella impresionante figura, pero lo que mas lo sorprendía era esa penetrante mirada que parecía provenir desde los albores del tiempo. Con miedo y vergüenza le hablo a la dama que se hacia llamar Lilith.
-Mi nombre hermosa señora es Thomas, provengo de un lugar donde las luz y la oscuridad se turnan para cubrir nuestros días. Y del como llegue aquí señora mía no sabría decirlo. Solo recuerdo una gran explosión. Mis recuerdos están perdidos, borrados. Solo puedo recordar el rostro de mi hermano - Dijo esto ultimo con dolor en su mirada.
-Tu hermano joven mío, te necesita tanto como tu lo necesitas a el. El abra de emprender un viaje al igual que tu, y debes ser tu quien lo salve en el ultimo instante. Pero hoy hijo mío no será ese día, tu propio viaje a dado comienzo y debes llegar al final del camino antes de poder salvar a tu hermano. Así lo decreto y lo ha decretado el altísimo, que aunque me ha desterrado de su luz me tiene en gran estima por cuidar de sus hijos errantes. Ahora hijo mío déjate abrazar por mi oscuridad y permíteme guiarte al comienzo de tu viaje - Diciendo esto extendió sus brazos y la oscuridad lo cubrió por completo, se sintió desfallecer y callo en un profundo sueño.
